Trabajamos en las tres áreas donde las empresas ecuatorianas están más expuestas y donde la asesoría en el momento correcto hace la mayor diferencia.
Una decisión laboral puede afectar la protección de datos. Una herramienta digital puede generar obligaciones regulatorias. Un proveedor de tecnología puede convertirse en un riesgo laboral.
Por eso integramos Derecho Laboral, Derecho Digital y Protección de Datos dentro de una misma estrategia jurídica. No tres asesores distintos. Una sola mirada que ve las tres dimensiones.
La mayoría de las demandas laborales no empezaron en un juzgado. Empezaron en un contrato que nadie revisó, en una desvinculación hecha sin el proceso correcto o en un reglamento que no existía cuando debía existir.
Acompañamos a las empresas en cada decisión que involucra a su equipo — desde la contratación hasta la separación — para que cada paso tenga el respaldo legal que necesita.
El problema
Las contingencias laborales suelen tener algo en común: pudieron haberse evitado. Un contrato que no reflejaba la realidad del puesto. Un proceso disciplinario sin la documentación adecuada. Una desvinculación hecha a mano con el patrón anterior sin que nadie lo revisara. El costo de resolver esos problemas — económico, operativo y humano — siempre es mayor que el costo de haberlos prevenido.
Diseñamos contratos que reflejan la realidad de cada puesto: modalidades de teletrabajo, jornadas especiales, cláusulas de confidencialidad, acuerdos de no competencia. Contratos que protegen a la empresa si la relación se complica — sin que el empleado sienta que firmó algo injusto.
El Reglamento Interno no es un trámite. Es el marco que regula la convivencia laboral de tu empresa. Lo elaboramos o actualizamos alineándolo con la normativa vigente y con la cultura real de tu organización. Incluye protocolos de prevención de acoso, código de conducta y políticas internas.
Sistemas de comisiones, bonificaciones, horas extra y beneficios complementarios tienen implicaciones legales que muchas empresas descubren tarde. Revisamos que la estructura de compensación sea sostenible y legalmente sólida antes de que se convierta en un pasivo.
Un proceso disciplinario mal gestionado puede invalidarse y convertirse en un precedente negativo para la empresa. Diseñamos el procedimiento correcto — con las notificaciones, los plazos y la documentación que exige la ley.
Sea una renuncia voluntaria, un despido intempestivo, un visto bueno o un acuerdo de terminación, cada modalidad tiene su proceso y sus condiciones. Gestionamos la salida de forma que proteja a la empresa y trate dignamente a la persona.
Una revisión del estado laboral de tu empresa antes de que llegue una inspección. Identificamos los puntos de riesgo y los levantamos con tiempo.
Si la inspección ya está programada o ya ocurrió, te acompañamos para que el proceso sea lo más favorable posible para la empresa.
Una empresa recibió una inspección del Ministerio del Trabajo y descubrió que su reglamento interno llevaba tres años desactualizado.
Un gerente necesitaba terminar la relación con un empleado con ocho años de antigüedad y no tenía documentación de los procesos disciplinarios previos.
Una empresa que creció rápido seguía usando los mismos contratos de cuando tenía cinco empleados — sin actualizarlos para reflejar teletrabajo, comisiones ni jornadas especiales.
Un área de RRHH aplicó una medida disciplinaria sin seguir el proceso que establece el reglamento interno. El empleado la impugnó.
Tus contratos de trabajo no han sido revisados en más de dos años.
No tienes un Reglamento Interno de Trabajo aprobado y vigente.
Estás considerando desvincular a alguien y no tienes claridad del proceso correcto.
Han ocurrido conflictos laborales recurrentes que no han quedado bien documentados.
Tu empresa creció y la estructura laboral no se actualizó para reflejar la nueva realidad.
Tienes empleados en teletrabajo sin contratos que contemplen esa modalidad.
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Tu empresa usa tecnología todos los días. Plataformas, proveedores de software, herramientas de inteligencia artificial, procesos en la nube. La pregunta no es si la tecnología genera riesgos legales. La pregunta es si tu empresa tiene el respaldo para manejarlos.
La transformación digital no elimina las obligaciones jurídicas — las multiplica. Diseñamos los lineamientos que permiten usar la tecnología con control, seguridad y cumplimiento normativo.
El problema
La mayoría de las empresas ecuatorianas adoptan herramientas digitales sin haber definido quién tiene acceso, cómo se usan, qué información manejan y qué ocurre si algo falla. Contratos firmados con proveedores que los redactaron ellos. Plataformas de e-commerce sin términos y condiciones actualizados. Herramientas de inteligencia artificial sin políticas de uso interno. Firma electrónica utilizada sin verificar su validez legal en Ecuador. Cada uno de esos puntos puede convertirse en un problema concreto.
Revisamos o redactamos los contratos con tus proveedores de software, desarrollo, CRM, plataformas SaaS y servicios en la nube. El objetivo es que el contrato te proteja a ti — no solo al proveedor. Incluye SLAs, cláusulas de incumplimiento, propiedad de los datos y confidencialidad.
Si vendes online, tu plataforma necesita Términos y Condiciones, Política de Devoluciones y mecanismos de consentimiento alineados con la Ley de Comercio Electrónico y la LORCPM. Los redactamos adaptados a tu modelo de negocio real.
Definimos las reglas de uso de herramientas digitales dentro de tu empresa: dispositivos corporativos, trabajo remoto, uso de inteligencia artificial, redes sociales corporativas y gestión documental digital.
Protegemos tus activos digitales: marcas, contenidos, software desarrollado internamente o en colaboración, dominios web y obras digitales. Incluyendo los acuerdos entre fundadores cuando los activos son compartidos.
Verificamos que los contratos electrónicos y la firma digital que usa tu empresa tengan validez legal en Ecuador — y que puedan funcionar como prueba si alguna vez lo necesitas.
Para empresas de base tecnológica: estructura jurídica del modelo de negocio, propiedad intelectual de los fundadores, acuerdos de equity y contratos entre socios.
Una empresa implementó una herramienta de inteligencia artificial para su equipo sin definir lineamientos de uso, confidencialidad ni responsabilidades.
Una tienda online operaba desde hacía dos años sin Términos y Condiciones actualizados ni política de devoluciones legalmente válida.
Una empresa contrató el desarrollo de un software a medida. Al terminar el proyecto, el contrato no especificaba a quién pertenecía el código fuente.
Una organización que pasó a teletrabajo permanente nunca actualizó los contratos laborales ni definió las políticas de uso de dispositivos y acceso remoto.
Los contratos con tus proveedores de tecnología los redactaron ellos — y los firmaste sin revisión legal.
Tu empresa tiene una tienda online o plataforma digital sin Términos y Condiciones actualizados.
Utilizas herramientas de IA, teletrabajo o firma electrónica sin lineamientos internos formales.
Tienes activos digitales —marca, contenidos, software— sin protección formal de propiedad intelectual.
Tu empresa creció digitalmente y el marco legal no acompañó ese crecimiento.
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Cada vez que un cliente completa un formulario, hace una compra o llama a tu servicio, tu empresa recibe datos personales. Desde que entró en vigor la LOPDP, esos datos son una responsabilidad legal — lo sepas o no.
Toda empresa que recopila, almacena o utiliza datos de personas — clientes, empleados, proveedores o candidatos — tiene obligaciones concretas que cumplir. Te ayudamos a hacerlo de forma ordenada, adaptada a tu realidad y sin paralizar la operación.
El problema
La mayoría de las empresas ecuatorianas no incumplen la LOPDP por decisión. La incumplen porque no saben exactamente qué datos manejan, cómo los manejan ni con quién los comparten. Sin esa claridad, es imposible cumplir. Y sin cumplimiento, la exposición es real: multas, sanciones, pérdida de confianza del cliente y, en el peor de los casos, notificaciones ante la Autoridad de Protección de Datos.
El punto de partida: entendemos qué datos personales maneja tu empresa, con qué base legal, cómo los almacenas y con quién los compartes. El resultado es un mapa claro de la situación actual y un plan de acción para corregir lo que corresponde.
Redactamos los documentos que tu empresa necesita publicar y aplicar. No plantillas genéricas: documentos adaptados a lo que tu empresa realmente hace con los datos de sus clientes, empleados y proveedores.
La LOPDP exige documentar cada proceso en el que tu empresa trata datos personales. Lo elaboramos de forma estructurada y actualizable.
Cuando un cliente, empleado o proveedor solicita acceder, modificar, cancelar u oponerse al uso de sus datos, tu empresa tiene plazos y obligaciones concretas. Diseñamos el proceso interno para que esas solicitudes se gestionen correctamente.
Revisamos que cada formulario de contacto, compra, suscripción o solicitud de empleo recoja el consentimiento de la forma que la ley exige — con la información completa y la base de legitimación correcta.
Si tu CRM, tu plataforma de email marketing, tu proveedor de nómina o cualquier proveedor externo accede a datos de tus clientes o empleados, ese proveedor necesita un contrato específico con cláusulas de protección de datos. Los elaboramos.
La LOPDP establece plazos muy cortos para notificar una brecha de datos a la Autoridad de Protección de Datos. Diseñamos el protocolo de respuesta antes de que lo necesites — para que si ocurre, la empresa actúe con rapidez y criterio.
Para empresas que necesitan cumplir con la figura del Delegado de Protección de Datos sin incorporar un perfil interno de dedicación exclusiva.
Una empresa recibía datos de clientes a través de su sitio web sin una política de privacidad publicada ni un mecanismo de consentimiento informado.
Una empresa trataba datos de candidatos en sus procesos de selección sin las bases de legitimación correctas ni un registro de esas actividades.
Una organización compartía datos de clientes con su proveedor de CRM sin que el contrato con ese proveedor incluyera cláusulas de protección de datos.
Una empresa recibió una solicitud de eliminación de datos de un cliente y no tenía ningún proceso definido para gestionarla en el plazo legal.
Tu empresa recopila datos de clientes o empleados sin política de privacidad publicada.
No tienes mapeado qué datos tratas, dónde los almacenas ni con qué proveedores los compartes.
Tus formularios no tienen cláusulas de consentimiento informado visibles y claras.
Ninguno de tus contratos con proveedores tecnológicos incluye cláusulas de protección de datos.
No tienes un proceso definido para responder si alguien solicita eliminar o modificar sus datos.
Tu empresa está en proceso de certificación o de auditoría y la LOPDP aparece entre los requisitos.
Primera conversación sin costo · Respuesta en 24 h
Independientemente del sector, las decisiones laborales, digitales y de datos siguen los mismos principios — con las particularidades de cada industria.
Vas a contratar personal por primera vez o a escalar tu equipo
Implementarás herramientas digitales, IA o teletrabajo en tu organización
Tu empresa recopila datos de clientes, empleados o proveedores
Estás en proceso de crecimiento, fusión o reestructuración
Han pasado más de dos años desde la última revisión de contratos o reglamentos
Has recibido o anticipas una inspección del Ministerio del Trabajo
Existen conflictos laborales recurrentes o señales de tensión en el equipo
Tu empresa opera en el entorno digital y no tiene un marco legal actualizado
Si identificas dos o más de estas situaciones, hay algo concreto que se puede hacer. La primera conversación nos ayuda a definir por dónde empezar.
Primera reunión sin costo
La primera conversación no tiene costo. Y puede ser la más valiosa del año.
Respuesta garantizada en menos de 24 horas hábiles
La firma
Garófalo Abogados. Asesoría preventiva, integrada y aplicable a la realidad de tu operación.